Traer los sabores de Brasil a este lado del Atlántico. Esa es la propuesta de Rubaiyat Madrid. Uno de los restaurantes más exclusivos de la capital que, desde hace algún tiempo, incorpora la coctelería como parte de su oferta. Y, entre su carta, un cóctel con Brockmans que sabe a verano.

En un primer vistazo, Rubaiyat Madrid llama a engaño. Y es que, bajo su aspecto rústico, se esconde uno de los restaurantes más selectos de carnes de la capital. Una falsa apariencia diseñada al milímetro para que todos los restaurantes del grupo tengan la misma atmósfera. Una en la que el ladrillo, la madera y la luz natural se combinan, ya sea en Río de Janeiro o en Madrid, para que todos sus espacios compartan un mismo espíritu. Ese que nos lleva a Brasil, a la calidez de sus haciendas. A ese carácter propio que las hace tan singulares.

Situado en Juan Ramón Jiménez desde 2006, el atractivo de Rubaiyat Madrid no está solo entre sus cuatro paredes. A su cuidado interiorismo se le suma una terraza exterior de 130 metros cuadrados. Un espacio concebido como un pequeño oasis tropical, que acaba de redondear una propuesta de gastronomía y ocio con espíritu nocturno.

Rubaiyat Madrid

Es en sus platos donde más puede saborearse esa hacienda brasileña que homenajea el local. De ahí proceden sus famosas y exquisitas carnes. Unas que son un auténtico exponente de calidad en la ciudad, y a las que acompañan otros platos de inspiración mediterránea.

A pesar de que el fuerte de Rubaiyat Madrid es su oferta gastronómica, desde hace algún tiempo su coctelería también pisa fuerte. No solo con recetas propias del país del que es embajador sino, también, con un buen número de recetas de autor. Unos cócteles creados y pensados para acompañar, incluso, cada uno de sus platos en una auténtica invitación a vivir sus sabores al más puro estilo brasileiro.

Coctelería Rubaiyat Madrid

Y es ahí donde Giuseppe Cardenia acompaña con frescura y sabor los platos de la casa. Una tarea a la que este joven bartender se entrega en cuerpo y alma. Y es que la suya es la historia de un apasionado de la coctelería que descubrió el mundo tras la barra cuando comenzó a formarse en la que creía era su vocación: la cocina. Con apenas 14 años, comenzó en una escuela de hostelería con vistas a formarse en el mundo de los fogones. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que su lugar estaba en otra parte. Al pie de la barra. Entre bebidas, ingredientes y sensaciones. Otra manera, en realidad, de cocinar.

Su historia de amor con la coctelería tiene, también, mucho de deuda con el que considera su mentor: C. Bellanova. Un profesor de su escuela que, más que cruzarse en su vida, la marcó para siempre haciéndole enamorarse todavía más de la profesión. Dio sus primeros pasos en su Terni natal, trabajando en cafeterías de alto nivel y discotecas a modo de rodaje. Un punto de partida que, para Giuseppe, fue fundamental para algo tan importante como hacer un buen cóctel: aprender más sobre el trato con el cliente.

Llegar a Madrid fue para él una de las decisiones mejor tomadas en su vida. Una ciudad que es para este bartender solo el comienzo de un viaje que, probablemente, marque los próximos años de su vida.

Cóctel con Brockmans Rubayat

Nombre del local: Rubaiyat (Madrid)
Nombre del bartender:
Giuseppe Cardenia

¿Cuál es el botánico o el garnish sin el que no podrías vivir? Sin duda alguna, las pieles de naranja y limón. Otorgan frescura y redondez a la bebida. Sin embargo y aunque me encantan los botánicos, últimamente estoy creando muchos drinks sin garnish. Me gusta la idea de que el aroma que llegue al paladar y a la nariz sea solo el del cóctel completo. De principio a fin.

El bartender ¿nace o se hace? El bartender se hace. Creo que hay un punto en tu vida en el cual tienes que reflexionar si ser bartender de por vida o no. En contabilidad se llama «cuenta de pérdidas y ganancias». Si haces un balance de todo lo bueno y todo lo malo y, como es mi caso, lo malo no es nada… has elegido ser bartender para siempre. Somos gente amable y feliz. Por eso, el bartender se hace pero hay que tener gana.

¿Hacia dónde crees que evoluciona la coctelería en España? La coctelería en España evoluciona y punto. Eso, en sí, ya es un hecho increíble. Estamos evolucionando muchísimo porque España ofrece muchísimo. Espero que aporte a la coctelería ese mismo salto cualitativo que aportó a la cocina hace diez o quince años.

¿Qué es lo más divertido que te ha pasado detrás de la barra? A nivel de locura, ¡mejor me lo quedo para mí! Quiero mantener mi imagen de buen chico. A nivel profesional, ha sido trabajar con los chicos de The Dead Rabbit. Era como si a un niño de ocho años y que juega al fútbol le dejan hacerlo con Messi o Ronaldo.

¿Por qué cóctel sientes especial predilección? Algo clásico. Cambio mucho, según el humor que tenga. En general, un Old Fashionned por la noche y, para el día, un Gimlet con Brockmans.

¿Qué es lo que más te gusta de Brockmans? Es una ginebra muy importante, y tiene una gran responsabilidad. Es como «el capitán» de las ginebras vanguardistas. Sin duda su mezcla de botánicos, del más presente al menos, ayudan muchísimo al bartender a ser creativos. A hacer que la creatividad pegue con la realidad. Abre un abanico de elecciones inmenso.

«Craft in the garden«, ¿por qué has llamado así a tu cóctel? Porque se trata de un cóctel en el que puedes disfrutar de sabores que puede haber en cualquier jardín en esta época del año. Lavanda, limón y frutos negros. Tres notas que predominan en esta receta.

Cóctel con Brockmans Rubayat

Ingredientes del cóctel de Rubayat

  • 40 ml. de Brockmans Gin
  • 0,5 ml. de licor de moras
  • 20 ml. de sirope de lavanda
  • El zumo de medio limón
  • 30 ml. de clara de huevo
  • Frutos rojos deshidratados
  • Azúcar

Elaboración del cóctel

Introducir en una coctelera las cantidades de Brockmans Gin, licor de moras, sirope, zumo de limón y clara de huevo. Hacer dry shake.

Añadir hielo macizo a la coctelera y batir enérgicamente. Antes de servir en la copa, hacer doble colado.

Para la decoración, añadir azúcar y los frutos rojos deshidratados en un vaso de batidora y batir. Decorar el borde de la copa con esa pulverización de frutos rojos.

Un cóctel fresco, aromático y con sabor a verano. Perfecto para disfrutar de las noches cálidas con los sabores de Rubaiyat Madrid.