Un auténtico oasis para el amante de los placeres. Así concibe Javier Aranda un multiespacio gastronómico que lleva su sello, y que incluye la coctelería de La Cabra. Un lugar en el que refugiarnos del bullicio de Madrid para saborear con calma y elegancia el paso del tiempo con este cóctel inspirado en Brockmans.

La coctelería de La Cabra es el vivo ejemplo de una auténtica filosofía profesional y vital. Un espacio que viene a complementar el restaurante del que se considera todavía hoy uno de los chefs más precoces de la gastronomía española. Talento y pasión son la pareja de éxito que definen el hacer de Javier Aranda. Un cocinero forjado en herencia en la hostelería, que con apenas 27 años recibió su primera estrella Michelin. El mejor reconocimiento para el restaurante homónimo a la coctelería de La Cabra. La mejor distinción, también, a la singular manera de entender la cocina de este joven toledano.

Javier Aranda de coctelería La Cabra

A su cocina de autor respetuosa tanto con la tradición como con el producto se suman pinceladas de innovación. Una al servicio de sus creaciones, que son las auténticas protagonistas de los dos espacios dedicados a la gastronomía de su restaurante. Por un lado la tapería, en la que es posible degustar algunos bocados de siempre versionados por este chef. Por otro, su espacio gastronómico. Uno en el que el plato es el auténtico protagonista.

El complemento a estos dos espacios es la coctelería de La Cabra. Un lugar impregnado de la misma filosofía que las zonas de restauración a las que complementa. A su ambiente, moderno y acogedor, se le suman recetas de coctelería clásicas y otras nacidas de las manos de sus bartenders. Y, de entre ellas, una muy singular que tiene el sello de Robert Morata. Un coctelero al que ya conocimos en la terraza Radio del Hotel ME, y que ahora nos presenta su nueva casa.

Coctelería La Cabra Madrid

Así es como concibe esta pequeña coctelería anexa al restaurante de Aranda. El lugar perfecto para llevar a cabo sus elaboraciones, codo con codo con el chef Aranda. Y es que la coctelería de Morata tiene su propia razón de existir: ser compañera perfecta de las elaboraciones culinarias de este cocinero. Una forma de explotar su creatividad, haciendo que cada visita a la coctelería de La Cabra o su restaurante sea una auténtica experiencia plena. Una apuesta en toda regla por la gastrococtelería como manera de entender ambas disciplinas.

En este contexto en el que nace «The Line«. Un cóctel tan singular como personal que conjuga clasicismo y vanguardia.

Robert Morata coctelería La Cabra

Nombre del bartender: Robert Morata
Nombre del local: la coctelería de La Cabra

¿Cuál es el botánico o el garnish sin el que no puedes vivir? Mi garnish vital es la música, es la gran pasión que tengo y que desempeño cuando trabajo también como DJ. En el terreno de la coctelería, apostaría por los cítricos. No podría renunciar a ellos.

¿El bartender, nace o se hace? Desde luego, se hace. Con estudio, con práctica y sacrificio. A pesar de esto, sin duda hay que tener algunas cualidades ya «de fábrica» para serlo.

¿Hacia dónde crees que evoluciona la coctelería en España? En mi opinión, todo apunta a la mezcla entre lo nuevo y lo clásico. Buscar sorprender al cliente con elaboraciones nuevas que duren alrededor de raíces más tradicionales.

¿Qué es lo más divertido que te ha pasado detrás de la barra? ¡No se puede contar!

¿Por qué cóctel sientes especial predilección? «Martínez cocktail«, sin duda. Seco, amargo y lleno de historia.

¿Qué es lo que más te gusta de Brockmans? La botella… ¡me encanta el negro! (se ríe) Bromas aparte, creo que ha sabido arriesgar muy bien, sin perder la cabeza. Algo que suele pasar cuando se quiere innovar a toda costa.

“The Line”, ¿por qué has llamado así a tu cóctel? Porque este cóctel es una mezcla singular. Por un lado, tiene ingredientes típicos del sur de Andalucía: Pedro Ximénez, oloroso y hierbabuena. Por otro, cuenta con un buen número de otros típicamente anglosajones. El resultado es una línea sutil entre lo moderno y lo clásico. Un dualismo de conceptos que puede vivirse en esa frontera entre Gibraltar y La Línea de la Concepción.

Cóctel con Brockmans de la coctelería de La Cabra

INGREDIENTES DEL CÓCTEL DE LA COCTELERÍA DE LA CABRA

  • 50 ml. de Brockmans Gin
  • 30 ml. de oloroso (vino generoso)
  • 15 ml. de Pedro Ximénez
  • Cuatro hojas de hierbabuena
  • Dos gotas de angostura
  • Dos gotas de bitter Abbots

ELABORACIÓN DEL CÓCTEL

Introducimos todos los ingredientes en un vaso de coctelera con abundante hielo picado.

Removemos para oxigenar y aguar ligeramente la mezcla.

Servimos en un vaso tipo Cobler y decoramos con hierbabuena en rama.

Una receta de coctelería que juega con los límites para conquistar a quienes deciden cruzar la línea que separa el espacio gastronómico de la coctelería de La Cabra para probarlo.

Un paso que no solo nadie se arrepiente de dar sino que, además, tiene ese extraño poder de todas las cosas exquisitas: volver de nuevo para seguir probando.