Pocos cócteles han cautivado tanto a los amantes de la coctelería como el Negroni. Una receta que cumple 100 años sin perder un ápice de su actualidad

No solo es una de las recetas míticas del mundo de la coctelería. El Negroni es, además, un cóctel al que el paso del tiempo no ha pasado factura. A pesar de ser un exponente de la coctelería clásica, el Negroni es una de esas mezclas de rabiosa actualidad. Y no solo porque cumpla un siglo. También porque es, desde hace algunas décadas, uno de los cócteles más solicitados y disfrutados por los amantes de los sabores.

Cien años nos separan del nacimiento del Negroni. Y, lejos de cualquier retórica, no: sus orígenes no responden a una cuidada y sesuda creación de ningún bartender de la época. Responden, en realidad, a una asombrosa mezcla entre aburrimiento y casualidad. Una suma que, por increíble que pueda parecer, fue el germen de una receta que, a día de hoy, cuenta incluso con su propia celebración anual: la Semana del Negroni. Una convocatoria que, a nivel mundial, honra a este clásico vistiéndolo de vanguardia.

Honrar el pasado y el presente del Negroni pasa por conocer a fondo sus circunstancias. Unas que, además, ayudan a comprender la etiqueta con la que ha pasado a la historia. Nos referimos al sobrenombre de «el cóctel más aristocrático» del mundo de la coctelería. Y no le falta razón al mote.

NEGRONI: EL CÓCTEL QUE DEBE SU NOMBRE A UN CONDE

Corría el año 1919 cuando un conde italiano, Camillo Negroni, marcaría sin saberlo el inicio de una época. Hablamos de unos años en los que un cóctel reinaba sobre todos los demás en las barras de medio mundo: el Americano. Una receta que comenzó a popularizarse y, como tal, perdió parte de ese encanto que va de la mano de la exclusividad.

Camillo Negroni

Así y buscando emociones nuevas, el famoso conde le pidió una pequeña variación en la receta a su bartender de cabecera, Fosco Scarcelli. El aristócrata, que estaba familiarizado con la ginebra gracias a sus viajes a Estados Unidos, solicitó que en su Americano sustituyera la soda por este destilado. Una modificación sobre la receta oficial que no partió de un mero capricho sino, fundamentalmente, del deseo del conde por tomar un trago más potente.

Siguiendo estas indicaciones, Scarcelli creó sin saberlo uno de los cócteles más cruciales de la historia de la coctelería. Pero no quitemos mérito a este bartender. A él se le debe que cambiara la tradicional tira de limón del Americano por la naranja que acompaña al Negroni.

Lo que vino después es mucho más que historia.

CUATRO HOMENAJES AL NEGRONI CON SABOR A BROCKMANS

El Negroni es uno de esos cuatro cócteles míticos con ginebra que han marcado distintas épocas desde esos albores del siglo XX hasta hoy. Fue el cóctel por excelencia de los años 20 pero, también, el icono de la elegancia en manos de otros mitos de la gran pantalla como Audrey Hepburn. Ella también innovó en su receta: su Negroni, en lugar de ginebra, contenía champagne. Muy propio de esos años de la dolce vita.

Aniversario del Negroni

Manteniendo el purismo del cóctel, la lista de celebridades apasionadas de este cóctel es larga. Orson Welles, Buñuel o José Luis Garci son algunos de los exponentes más cercanos. Pero quedémonos más cerca. Y es que, a día de hoy, el Negroni sigue siendo el cóctel de cabecera de un buen número de bartenders.

Y dado que cien años son muchos, nada como homenajearlos: con cócteles. O, mejor dicho, con cuatro propuestas con sabor a Brockmans que versionan el clásico Negroni respetando toda su identidad.

1. Brockmans Negroni

Receta de Negroni de Brockmans

Nuestra receta de Negroni más respetuosa con el clásico. Concebido como aperitivo, este trago cuenta además con el inconfundible sabor de Brockmans. Un toque de personalidad único para acabar de redondear un cóctel que cautiva paladares.

Para elaborar esta receta de Brockmans Negroni, añadir en una coctelera con un puñado de hielo:

  • 30 ml. de Brockmans Gin
  • 30 ml. de vermut rojo
  • 30 ml. de Campari

Agitar, colar y servir en un vaso estilo Old Fashioned lleno de hielo macizo. Mezclar y servir con una rodaja de naranja.

2. Dark Night Negroni

Dark Night Negroni de Brockmans

Una propuesta perfecta para los meses de otoño por su potencia aromática. Este Negroni es el trago ideal para refugiarse del frío y evadirse del mundo que haya más allá de nuestra puerta. Una copa para beber con calma y buena música.

Elaborar esta receta de Dark Night Negroni, añadimos en un vaso estilo Old Fashioned con hielo macizo:

  • 25 ml. de Brockmans Gin
  • 25 ml. de licor de arándanos
  • 20 ml. de vermut rojo
  • 20 ml. de Campari
  • Dos dashes de bitter de naranja

Remover sin diluir demasiado el hielo. Decorar con una rodaja de naranja con canela en los bordes; o con una brocheta formada por arándanos y un twist de naranja con los laterales mojados previamente en canela.

3. Sundown Vermouth

Versión de Negroni de Brockmans

Otra receta perfecta para amantes del purismo y de la tradición. Porque, a pesar de que la innovación es clave, cuando algo está bien hecho ¿por qué cambiarlo? Una manera de concebir este cóctel de aperitivo ideal, sobre todo, para los meses de calor.

Para hacer este Sundown Vermouth, añadir en un vaso estilo Old Fashioned lleno de hielo macizo:

  • 35 ml. de Brockmans Gin
  • 25 ml. de vermut rojo
  • 15 ml. de triple seco Lejay

Mezclar todos los ingredientes. Decorar con una rodaja fina de naranja deshidratada.

4. Negroni Blanco

Negroni blanco

Probablemente, nuestra versión más transgresora del Negroni. Una que no solo renuncia al característico color rojo del trago sino que, además, apuesta por un sabor cítrico intensamente definido. Muy refrescante, es un cóctel perfecto para disfrutar de cualquier coche de calor.

Para disfrutar de este Negroni Blanco, mezclar en un vaso con hielo macizo:

  • 35 ml. de Brockmans Gin
  • 35 ml. de Luxardo Bitter Bianco
  • 40 ml. de refresco de pomelo (20 ml. de zumo de pomelo y 20 ml. de agua con gas)

Agitar todos los ingredientes. Decorar con una rodaja de pomelo.

Cuatro formas de interpretar el Negroni. Cuatro maneras de honrar que un siglo no se cumple todos los días