Inaugurado hace menos de un año, Amazónico ya se ha ganado su lugar entre los nombres más sonados del ocio de Madrid. Una invitación no solo a disfrutar de su gastronomía de fusión o de su planteamiento de vergel con tintes de selva en el corazón de Madrid, no. El local va un paso más allá […]

Inaugurado hace menos de un año, Amazónico ya se ha ganado su lugar entre los nombres más sonados del ocio de Madrid. Una invitación no solo a disfrutar de su gastronomía de fusión o de su planteamiento de vergel con tintes de selva en el corazón de Madrid, no. El local va un paso más allá incorporando una sorpresa: un jazz club para disfrutar de la mejor música a golpe de coctelería.

Situado en el número 20 de la calle Jorge Juan, Amazónico basa su oferta en una carta en la que la fusión es la reina. Además de sus platos de marcada influencia amazónica, la carta se completa con reinterpretaciones de cocina japonesa, argentina, brasileña e, incluso, española. Una arriesgada combinación que no hace más que cautivar paladares y que cuenta, ya, con una buena lista de espera para disfrutar de sus platos.

Pero si tanto su puesta en escena como su cocina sorprenden, no lo hace menos el que supone el secreto a voces mejor guardado de Amazónico: el Jazz Jungle Club.

Un espacio oculto en la planta baja del restaurante, y que aspira a convertirse en un lugar de referencia de la capital. No solo porque su planteamiento es ser, más que un bar de copas, un espacio para vivir una auténtica experiencia; sino, además, porque cuenta con una constante y ambiciosa programación que hará las delicias de los amantes de este estilo de música.

Y, tras la barra de este selecto club, Martina Vergari (Head Barmaid de Jungle Jazz Club). Una joven italiana con catorce años de experiencia en el mundo de la coctelería que ha vivido la pasión de los sabores desde la tierna infancia. Procedente de una familia de Milán amante de la gastronomía, comenzó a realizar sus primeros cócteles cuando todavía era casi una niña.

Hoy, muchos años después de aquel primer Stinger con el que experimentó y que le hizo enamorarse para siempre de la coctelería, nos presenta su particular creación inspirada en Brockmans: el cóctel Clover J Club by Brockmans.

Clover Jazz Club by Brockmans, la creación de Martina Vergari en Amazónico

Clover J Club by Brockmans, la creación de Martina Vergari en Amazónico

Nombre completo de la mixóloga: Martina Vergari
Nombre del local: Jungle Jazz Club (Restaurante Amazónico)

Describe tu bar en pocas palabras: aventurándote en la «jungla» del restaurante, se puede encontrar la puerta para entrar en un auténtico jazz club al más puro estilo de Nueva York. Un lugar en el que cada día se puede disfrutar de música en directo con los mejores artistas del momento, mientras se disfruta de un cóctel (tanto de receta clásica como de autor).

Lo mejor que has escuchado tras la barra de un bar: las varias interpretaciones de los clientes sobre las marcas de destilados y su singular pronunciación (se ríe)

¿Por qué crees que la ginebra es tan popular hoy en día? Creo que comenzó siendo, en un momento dado, una moda para convertirse en un auténtico ritual. Es el long drink que más se consume a día de hoy. Añadido, la variedad existente en el mercado de ginebras permite acertar con cualquier cliente (sea cual sea su estado de ánimo).

Si pudieras elegir una bebida antes de morir ¿cuál sería? Sigo siendo fiel a un buen «Martínez», aunque no le diría nunca no a un Old Fashioned.

Clover J Club, ¿por qué lo has llamado así? Es un juego de palabras: al ser un twist de un Clover Club, la «J» representa el jazz pero también nuestra jungla de Amazónico.

¿Cómo recomiendas disfrutarlo? A cualquier hora y con el estómago lleno.

Martina Vergari elaborando un Clover J Club by Brockmans

Martina Vergari elaborando un Clover J Club by Brockmans

Ingredientes

  • 5 cl. de Brockmans
  • 2 cl. zumo de limón
  • 1,5 cl. sirope de azúcar
  • 3 frambuesas
  • 1,5 cl. de mezcal

Elaboración

Mezclar todos los ingredientes en una coctelera junto con hielo. Machacar ligeramente las frambuesas, añadir a la mezcla y batir en el shaker. Realizar un doble colado antes de servir en una copa.

Cubrir el cóctel con una espuma casera de pomelo rosa (elaborada en sifón tipo ISI, partiendo de una mermelada casera de pomelo con un golpe de zumo de la misma fruta y clara de huevo).

Y es que, gracias a esa espuma que decora y aporta matices al cóctel, Martina hace su singular apuesta por la fusión entre coctelería y gastronomía para reinterpretar un clásico.

Una vuelta de tuerca a la receta de siempre, perfecta para paladares exigentes y que cuenta con un compañero perfecto para su deleite: el buen jazz.