Pocos cócteles se han ganado la consideración de clásicos modernos. Una distinción que sitúa recetas de cócteles relativamente jóvenes al lado de esos que han construido las bases de la actual coctelería. Cócteles que han marcado una época y que, pasadas las décadas, continúan de rabiosa actualidad.

Ese es el caso de la receta del Bramble que, en esta ocasión, se viste de invierno para jugar con los sentidos en los meses de frío.

El invierno está a punto de despedirse, y poder hacerlo se ha convertido en una impaciente espera ante la inminente llegada de las noches de buen tiempo. Un compás que todavía puede saborearse abrigando nuestro paladar con recetas de cócteles que buscan huir del frío. Cócteles que invitan a refugiarse cómodamente, y con los que podemos abandonarnos a ese increíble placer de saborear sin prisa pero sin pausa.

Para esos últimos coletazos del invierno, nada como saborear nuestro Brockmans Winter Bramble. Una de esas recetas de cócteles que, a pesar de su tradición y carácter icónico, continúan estando de rabiosa actualidad tanto en su versión original como en cualquiera de sus reinterpretaciones. En esta última línea, nuestra propuesta quiere actualizar la creación original del bartender Dick Bradsell en el Fred’s Club del Soho londinense. La auténtica cuna de una receta que nació en los años 80 del siglo XX; y que se considera ha marcado a una generación entera.

Recetas de cócteles de invierno

El éxito de esta receta de coctelería se basa en el equilibrio entre las notas cítricas y las dulces. Un juego armónico que cautiva el paladar sin renunciar al carácter refrescante que convierte el trago en una delicia de tonos y sabores por descubrir. Y, entre ellos, un elemento protagonista: la mora. Un ingrediente que no solo da nombre a la receta del Bramble, sino que además forma parte casi imprescindible de cualquier reinterpretación que quiera conservar el espíritu del cóctel original. Un sabor que, por otro lado, es el acento perfecto para resaltar una de las notas más singulares de la receta de botánicos de Brockmans: las moras negras.

Fieles a esos tragos que marca el invierno, con recetas de coctelería de aromas potentes y grados contundentes, nuestra particular revisión del Bramble cuenta con dos ingredientes singulares. Por un lado, el Porto Ruby. Un vino del color que le da nombre, de potente carácter frutal y en el que los matices de cerezas silvestres predominan sobre el resto de notas. Un caldo equilibrado y con permanencia en boca, que alarga los sabores de un cóctel pensado para disfrutar del frío de otra manera.

Y si el Porto Ruby pone su singular acento, no lo hacen menos las notas balsámicas que se logran añadiendo a la receta vinagre y tomillo. Dos particulares ingredientes que refuerzan el aroma de una receta de coctelería sencilla de realizar y de increíble disfrute.

RECETA DEL BRAMBLE DE INVIERNO

Receta del Bramble de invierno

Para preparar un Brockmans Winter Bramble, comenzamos por disponer en un vaso alto con hielo macizo el tomillo cortado en trozos. Revolvemos hasta mezclarlo con el hielo.

Añadimos después 45 ml. de Brockmans Gin, 25 ml. de zumo de limón, 10 ml. de vinagre balsámico, 10 ml. de Porto Ruby y 10 ml. de licor de moras.

Revolvemos ayudados de una cuchara larga.

Decoramos con una ramita de tomillo y una rodaja de limón deshidratado.

Un combinado perfecto para oler, saborear y acariciar el paladar con ese juego de opuestos de las notas dulces con los cítricos; y esos matices más que presentes a moras y cerezas que ponen un singular acento invernal.

Una forma de ponerle un sabor único a cualquier momento con una receta de Bramble que nunca pierde actualidad.