Si eres un amante de la primavera, sabes perfectamente cuáles son sus pasos: días fríos como último recordatorio del invierno, otros lluviosos y, de pronto, la llegada del verano. Pensando en esos primeros días en los que la temperatura todavía baja a pesar de estar en primavera, proponemos un gin tonic que cabalga entre dos estaciones. […]

Si eres un amante de la primavera, sabes perfectamente cuáles son sus pasos: días fríos como último recordatorio del invierno, otros lluviosos y, de pronto, la llegada del verano.

Pensando en esos primeros días en los que la temperatura todavía baja a pesar de estar en primavera, proponemos un gin tonic que cabalga entre dos estaciones. Uno que conjuga el carácter refrescante propio del combinado con ese aspecto especiado tan característico de los días invernales.

Hablamos de nuestro gin tonic Clove Actually: uno en el que hemos querido guiñarle un ojo al invierno, añadiendo el aroma del clavo. Una especia que, si bien no enmascara el sabor del gin tonic, sí le añade su particular perfume al disfrutarlo.

El clavo, uno de los aromas del invierno

El clavo, uno de los aromas del invierno

Un perfume que nos recordará a esos cócteles calientes protagonistas del invierno.

Para preparar el gin tonic Clove Actually, añadimos en una copa llena de cubos de hielo:
– 50 ml. de Brockmans Gin
– Tónica Fever Tree (o, en su defecto, una tónica premium)

Reservaremos para la decoración cuatro clavos, que encajaremos en una tira de piel de pomelo con un arándano.

Para lograr que la decoración tenga consistencia y que logremos ese cariz aromático de acompañante, lo ideal es sujetar en forma de brocheta y colocarlo en un lateral de la copa.

Detalle decorativo gin tonic Clove Actually

Detalle decorativo gin tonic Clove Actually

Un gin tonic perfecto para ponerle sabor al cambio de estación, un aroma perfecto para perfumar ese cambio de piel que supone la llegada de cada primavera.

Una sugerente combinación de calor y frescura en una sola copa. El auténtico reflejo de la primavera.