Sofisticado y elegante, el French 75 es uno de los clásicos de la coctelería. A pesar de ser un cóctel con ginebra y Champagne como base, la versatilidad de su receta ha permitido a lo largo de la historia disfrutarlo con Cognac, Bourbon o Brandy. Menos popular que otros cócteles de su época, es un […]

Sofisticado y elegante, el French 75 es uno de los clásicos de la coctelería. A pesar de ser un cóctel con ginebra y Champagne como base, la versatilidad de su receta ha permitido a lo largo de la historia disfrutarlo con Cognac, Bourbon o Brandy.

Menos popular que otros cócteles de su época, es un reflejo de una época de Europa ya que incluso el «75» rinde homenaje a un cañón francés de la Primera Guerra Mundial, famoso por su ligereza y precisión.

Con disputado origen (unos lo atribuyen al barman del Henry´s bar de París mientras que para otros su autor es otro barman americano del Harry´s New York), lo cierto es que el French 75 fue uno de los cócteles más famosos de la época de la posguerra.

El cóctel French 75 fue también protagonista en "Casablanca"

Algo que quedó inmortalizado en la película «Casablanca»: un filme en el que su protagonista, un Humphrey Bogart que siempre será Victor Laszlo, eternizaría este cóctel como parte inherente de sus visitas al Rick´s Café.

Un cóctel perfecto para una obra maestra del cine.

Brockmans homenajea este singular cóctel con una singular reinterpretación: Brockmans 75.

Para poder disfrutarlo, añadir en una coctelera con hielo:
– 40 ml. de Brockmans
– 25 ml. de zumo de limón
– 15 ml. de jarabe de azúcar

Cóctel French 75 reinterpretado por Brockmans

Agitar y colar en una copa de flauta o de Champagne.

Cubrir la mezcla con Champagne o Prosecco.

Decorar con una tira de piel de limón.

Brockmans 75, el French 75 reinterpretado por Brockmans

Y, para disfrutar de este cóctel, nada como sumergirse en la época. En esos años de resistencia, secretos y esperanzas que el cine retrató en blanco y negro con una banda sonora que incita a dejarse llevar por esa frase tan famosa que, a pesar de que se le atribuye, nunca se pronunció en la cinta: «tócala otra vez, Sam».